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  • Brompton: bicicletas plegables con personalidad

2014-04-09

Brompton: bicicletas plegables con personalidad

O cómo un fabricante de bicicletas británico reinventó la rueda

Por Doris Obemair

Hace más de 30 años el ingeniero británico Andrew Ritchie convirtió su dormitorio en un laboratorio viviente. Frente a la panorámica de la capilla Brompton, al oeste de Londres, empezó a diseñar y construir la primera Brompton, una bicicleta plegable que ha revolucionado un sector bastante estancado al constituirse como la primera bicicleta realmente portátil y plegable, ligera y divertida de usar. Esta primavera fuimos a Londres para hablar con los responsables de esta historia de éxito de la industria británica, y allí nos encontramos con una compañía cuya filosofía está basada en el firme convencimiento de que la innovación tiene lugar cuando uno está obsesionado con la calidad.

 

Emerson Roberts confiesa que a veces se siente un poco fuera de lugar en su puesto como actual director de marketing de Brompton. «Es una empresa muy centrada en la ingeniería. Hay una larga lista de temas técnicos que se deben tener en cuenta, y una pregunta sencilla, según a quién se la hagas, puede dar lugar a una lección de 10 minutos sobre el motivo por el que decidieron añadir tal pieza de metal a esa bicicleta en 1989...».

Y es que el marketing es la disciplina más joven de Brompton. Hasta hace poco, ni tan sólo se consideraba un área estratégica, ya que la bici siempre se ha vendido sin ningún esfuerzo de comunicación o de marketing desde que se empezó a fabricar. De hecho, la principal preocupación de Brompton en la actualidad es cómo incrementar la producción a fin de responder a una creciente demanda global sin comprometer la calidad del producto.

El primer prototipo

Construir el primer prototipo de la que hoy es una de las bicicletas más vendidas no fue coser y cantar. Andrew Ritchie tuvo que pedir dinero prestado a 10 amigos distintos, que pusieron 100 libras por cabeza. Una vez que el prototipo estuvo listo, convenció a varias personas para que encargasen una bicicleta y la pagasen por adelantado a fin de que pudiese empezar a construirlas. En 18 meses montó y vendió cerca de 50 bicicletas plegables. A principios de los ochenta, obtuvo otras 8.000 libras de accionistas para seguir con la producción, pero el sector británico de la bicicleta se encontraba en retroceso y costaba conseguir capital de riesgo para expandir el negocio, con lo que la producción se paralizó de forma temporal. Finalmente, otro ingeniero y entusiasta de la bici, Julian Vereker, fundador de la empresa británica de equipos de alta fidelidad Naim, intervino con un aval de un préstamo de 40.000 libras, gracias al que se pudo poner en marcha una producción más estable.

Hasta 1988, cuando se inició la producción a gran escala en un almacén ferroviario de Brentford, al oeste de Londres, ya se habían manufacturado y vendido cerca de 500 bicicletas. En 2006, ascendían a 16.000 las bicicletas fabricadas, montadas, transportadas y vendidas, con unos dos tercios de las ventas realizadas en 30 mercados del extranjero. «Podríamos haber vendido 32.000, pero nuestra capacidad de producción actual nos limita. Todo lo que se fabrica, se vende, con lo que el negocio ha sido rentable desde el principio», afirma Emerson Roberts. «Ahora somos casi 70 personas en la fábrica, es decir, 15 personas más que el año pasado por estas fechas», apunta para ilustrar la rápida expansión de la empresa.

Fabricación a mano y sede en Reino Unido (y "made in UK")

Todas las Brompton que salen de la fábrica son piezas únicas manufacturadas, montadas para adecuarse a las especificaciones del cliente. Están formadas por cerca de 1.200 componentes distintos, piezas especiales concebidas en exclusiva para Brompton, un 70 % de las cuales son diseñadas y realizadas en la misma fábrica. A consecuencia del aumento actual de producción, la compañía decidió externalizar algunas de las funciones básicas de la manipulación de cables (era "wire bending") y la pintura de los cuadros a fin de poder concentrarse en aspectos más cruciales de la construcción de las bicicletas. La empresa intenta actuar de la manera más local posible, empleando proveedores de Midlands, de Gales y de Brentford, en una zona del barrio situada algo más allá de la fábrica, en la misma carretera. «Esto nos supone una gran ventaja, ya que nos permite trabajar codo a codo con nuestros proveedores y nos proporciona un control riguroso e instantáneo sobre la calidad», afirma William Butler-Adams, director de ingeniería de Brompton.

«Si se fabrica una bicicleta en Europa, es imprescindible venderla con el sello de máxima calidad. No podemos competir en precio con fabricantes que producen en Asia»

Lecciones aprendidas en el Extremo Oriente

A principios de los noventa, una empresa taiwanesa se ofreció a Brompton para fabricar sus bicicletas en Taiwán y para distribuirlas en la zona del Pacífico. «En aquel momento nos pareció una buena idea», admite el director de marketing Roberts. «El plan era enviarles el diseño e ir comprobando que la calidad fuese la correcta. Ello nos habría permitido usar los royalties para invertir aquí en un mayor desarrollo de la bicicleta. Además, la estrategia sería respetuosa con el medio ambiente, al producir allí en vez de exportar de Europa al Extremo Oriente».

Pero la colaboración Reino Unido-Taiwán sólo funcionó sobre el papel. «A la hora de la verdad, los controles de calidad nunca eran lo suficientemente buenos, acabábamos invirtiendo lo mismo en tiempo de gestión para supervisar lo que hacían. Finalmente, la compañía taiwanesa perdió el interés, porque cuando añadimos todos los costes extra para asegurar que la calidad fuese la adecuada, el negocio ya no concordaba con su idea de "bicicleta=mercancía", es decir: vendes tantas como puedas, tan rápido como puedas y ganas un montón de dinero». Concluye Roberts: «Pusimos fin a la relación, pero aprendimos una lección muy valiosa: si bien podíamos obtener algún beneficio a corto plazo al ahorrar en materia de impuestos, tarifas o costes laborales, los costes a largo plazo eran más que considerables en cuanto a pérdida de tiempo en la gestión y, en última instancia, en lo que comprometía la calidad y nuestra credibilidad ante el consumidor.

Innovación: garantizar la calidad y hacer feliz al usuario

«Para nosotros, la innovación está directamente ligada a la calidad», asevera Roberts. «Si se fabrica una bicicleta en Europa, es imprescindible venderla con el sello de máxima calidad. No podemos competir en precio con fabricantes que producen en Asia».

A grandes trazos, los esfuerzos de innovación se centran en dos áreas: la primera es el desarrollo del producto, aquellos cambios visibles a los ojos del usuario final y que mejoran el rendimiento de la bicicleta, como aligerar el peso, nuevas configuraciones en torno al método único de plegado o retoques en el diseño de los componentes y accesorios. Cada nuevo material susceptible de ser añadido a la bicicleta es sometido a rigurosos tests para comprobar su reacción. Para Roberts es importante subrayar que «en Brompton no adoptamos las últimas novedades de la industria de la bicicleta simplemente porque sean nuevas y potencialmente útiles. En ese sentido, buena parte de la labor de investigación y desarrollo que llevamos a cabo es bastante aburrida, ¡pero el resultado final es de lo más apasionante!».

En segundo lugar se encuentra el proceso de fabricación en sí, que apenas tiene incidencia en el usuario final pero que resulta crucial a fin de continuar siendo competitivos. «Es imprescindible conseguir una comunicación perfecta y un feedback constante entre los departamentos», explica Roberts. «Nuestro equipo de diseño está ubicado junto al de ingeniería. Parte del trabajo involucra a estas dos disciplinas, por lo que los dos equipos están continuamente aprendiendo el uno del otro. Los ingenieros pasan mucho tiempo hablando con los diseñadores, reunidos en el departamento de ingeniería, probando materiales, los cuadros más innovadores o las últimas mejoras en el diseño de la bicicleta».

Pero el factor fundamental es el encuentro periódico entre las principales áreas de innovación, que tiene lugar en las reuniones del comité de planificación de I+D. «Se unen el diseño, la ingeniería y el marketing», apunta Roberts. «En todo este proceso es básico el feedback del mercado de distribuidores, detallistas y usuarios porque es muy fácil perderse en los procesos internos y olvidar el objetivo último, que es construir una bicicleta para gente que disfruta montando en ella, usándola. Al fin y al cabo, para nosotros, ¡lo más importante es hacer feliz a los usuarios de las Brompton! Nos horroriza la idea de una bicicleta Brompton que se queda sin usar detrás en el trastero. Queremos que las Brompton se utilicen a diario y que se las haga trabajar, ¡que para eso están hechas!

Disponibilidad y control en todo momento / Una bici personalizada para el transporte personal

Las Brompton fueron diseñadas como un medio de transporte cómodo y siempre disponible, en la ciudad pero también en el campo. Solían estar consideradas como el vehículo de los commuters; hoy, no obstante, con una mayor oferta de cuadros de titanio más ligeros, tres estilos diferentes de manillar y 16 opciones de colores, se ha ampliado el espectro de posibles compradores. Ya no se trata de una bicicleta que responda a una sola necesidad, sino que ahora se puede adaptar a los requerimientos de cada usuario, creando una «Brompton personalizada».

«La Brompton es algo que realmente puedes controlar. En la vida urbana moderna, el usuario convencional del transporte público apenas controla nada».

Transporte personal son las palabras clave para referirse a la futura identidad de marca de la mejor bicicleta plegable del mundo. Roberts lo expone de la siguiente manera: «La marca debe transmitir la esencia de las Brompton: el transporte personal. La idea es que una Brompton es algo que puedes llevar siempre contigo. Como producto, las Brompton proporcionan libertad en situaciones en las que en el pasado uno dependía de varios niveles de complejidad, como los sistemas de transporte público y privado o los planes de los urbanistas».

Las Brompton hacen realidad lo que habría sido imposible sin ellas: salvar el vacío existente entre el transporte privado en automóvil y el transporte público. Las rutas de autobús, metro o tren no van necesariamente donde uno quiere ir ni a la hora en que uno quiere hacerlo. «La Brompton es algo que realmente puedes controlar. En la vida urbana moderna, el usuario convencional del transporte público apenas controla nada. Si se combina este modo de transporte con otros, de manera que se puedan realizar trayectos más largos, por ejemplo, se obtiene lo mejor de los dos mundos. En ese sentido se trata de un transporte personal: el usuario es el que decide», señala Roberts.

El estilo Brompton: sin pretensiones, sencillo y responsable

Si bien la filosofía de la compañía ha estado marcada en gran medida por la pasión y la mente de ingeniero de Andrew Ritchie, al hablar con otros miembros de la dirección o del equipo de producción se hace evidente que el fundador de la empresa no es el único de Brentford obsesionado por las bicicletas. Todos los empleados tienen su propia Brompton, de modo que casi parece que la confianza adquirida en su propio producto los capacita para actuar y pensar de manera diferente sobre la empresa.

Echemos un vistazo al marketing y la comunicación de Brompton, por ejemplo: ¿qué otra fabricante de bicicletas incluye enlaces de sus competidores directos en la sección correspondiente de su web sin echar pestes sobre ellos? «Intentamos transmitir un mensaje sin pretensiones y relativamente básico. La sencillez de lo que buscamos explicar sobre nuestra bicicleta debería ser una constante en todas nuestras comunicaciones. En el mundo actual, los consumidores son cada vez más cínicos acerca de las estrategias de comunicación de las marcas; son muy conscientes de que se les prometerá el oro y el moro. Y, al fin y al cabo, no debemos perder de vista de que nosotros sólo nos dedicamos a fabricar bicicletas prácticas», afirma Roberts.

Ésa es una de las razones por las que Brompton no invierte dinero en publicidad a través de los medios convencionales (publicidad "above-the-line"). «Nos gusta involucrarnos en proyectos de vanguardia, como las nuevas viviendas de Thames Gateway (al este de Londres), una iniciativa que combina los retos del transporte urbano y la vivienda sostenibles. Decidimos patrocinar a una clase de estudiantes de London Architectural Association (www.aadip14.net) implicados en este proyecto porque nos gusta ser un poco más selectivos sobre cómo aparece nuestro nombre en los medios: queremos utilizarlo con un buen fin. Nos gusta pensar que los proyectos que apoyamos tienen consecuencias positivas en el futuro de las ciudades, en el medio ambiente y, en última instancia, en la sociedad», explica Roberts.

«Después de tantos años, todavía nos sorprende la pasión que despiertan estas bicicletas»

Más de 100.000 convencidos

Se cuentan más de 100.000 propietarios de Brompton distribuidos entre Estados Unidos, Europa, el Extremo Oriente y, recientemente, Australia. Todos comparten el mismo entusiasmo por una bicicleta que les ha ofrecido una manera completamente nueva de desplazarse. Según sus propietarios, las Brompton combinan usabilidad y diversión. «Últimamente he estado en contacto con un científico que usa su Brompton en el Polo Sur para ir de la estación de investigación a las dependencias donde viven. Tampoco es tan extraño, al fin y al cabo la nieve es lo suficientemente compacta como para moverse con una Brompton», explica Roberts, orgulloso.

Un vistazo rápido a la sección «In the field» de la web sirve para confirmar que a muchos usuarios de las Brompton les encanta llevarse las bicis allá donde van, y hay unos cuantos que están dando la vuelta al mundo en sus bicicletas plegables. Una pareja de edad avanzada completó su vuelta al mundo el año pasado: «Lo hicieron sin subir a ningún avión, sólo con barcos, trenes y sus bicicletas. Vinieron a visitarnos a la fábrica tras su viaje y les reparamos las bicis», recuerda el director de marketing. Internet también ha contribuido a crear una comunidad global, con foros on line a los que se han apuntado miles de personas para debatir sobre temas técnicos.

«Después de tantos años, todavía nos sorprende la pasión que despiertan estas bicicletas», confiesa Roberts. «En gran medida, es como un Mini Cooper. La Brompton es un caramelo (es mona, es una monada), es única, se reconoce al instante, es británica hasta la médula, y de algún modo y a diferencia de cualquier otra bici, hace que la gente caiga rendida a sus pies».

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Brompton eléctrica Barcelona

En nuestra zona Brompton encontrarás todo tipo de productos relacionados con la prestigiosa marca británica. Empezando por los más de 80 modelos de bicicletas Brompton disponibles en stock. Hay de todo tipo de colores desde las clásicas blancas y negras, hasta las más llamativas en amarillo y naranja, pasando por los últimos diseños en Lagoon Blue y Berry Crush.
De esta forma, podrás escoger el modelo que más te guste y en el color que prefieras. Sea cual sea el tipo de producto que necesites para tu Brompton eléctrica en Barcelona, seguro que lo podrás encontrar en esta sección.
Accesorios
Recambios
Bolsas
Joyas
Contamos con un amplio abanico de accesorios Brompton, para que personalices tu bicicleta y consigas que se convierta en un modelo único y original. Algunos de estos accesorios son sillines, para individualizar tu bicicleta hasta el último detalle, soportes para niños, para que puedas transportarlos en este vehículo sin ninguna dificultad, o la tija de sillín Lightskin, que incorpora un sistema de luces de LED en su parte posterior con el objetivo de aumentar la visibilidad de la bicicleta por la noche.
Tenemos a la venta toda clase de recambios que pueden necesitar las bicicletas Brompton debido a una avería o como consecuencia del desgaste típico de un uso continuado. Disponemos de recambios de suspensiones, tijas, guardabarros, manillares, frenos, platos o cadenas, entre otros. Estos son elementos diseñados específicamente para este tipo de bicicletas, por lo que no tendrás ningún problema de compatibilidad.
Otro de los productos que se incluyen en nuestra Zona Brompton son las bolsas Valerias para Brompton. Se tratan de diferentes diseños, aunque todos con el toque vintage que caracteriza a la maca, elaborados con material impermeable para que transportes tus objetos sin preocuparte de las condiciones climatológicas.
Como novedad, presentamos las joyas Brompton. Collares, llaveros y gemelos fabricados con plata de ley que imitan la silueta de las bicicletas de la marca consiguiendo un artículo original y de mucha calidad.
Recuerda que Urban Fun es el principal distribuidor de la marca Brompton en Barcelona, por lo que siempre contarás con la garantía y confiabilidad de la marca.

Bicicleta plegable eléctrica

La bicicleta plegable eléctrica está revolucionando el mercado del transporte ecológico por sus numerosas ventajas.
Se trata de un medio de transporte sostenible diseñado para todo tipo de personas, independientemente de su edad o condición física.
Normalmente, la bicicleta había sido vista como un vehículo destinado únicamente a fines recreativos o deportistas.
Aunque algunas personas habían empezado a emplearlo como transporte urbano. Era una minoría que la empleaba en desplazamientos de poca importancia pero nunca antes de un evento o una cita laboral debido al exceso de sudor que provoca el ejercicio en una bicicleta.
La bicicleta eléctrica funciona con un sensor que capta que hay alguien pedaleando y pone en marcha el motor, al dejar de pedalear o frenar, el motor se para.
Con la incorporación del motor eléctrico a la bicicleta y la posibilidad del pedaleo asistido, se ha eliminado la necesidad de realizar ejercicio físico, evitando el sudor tan molesto y antiestético, por lo que la bicicleta eléctrica ha pasado a ser el medio de transporte alternativo preferido.
Además, este nuevo avance, ha conseguido que en un mayor número de personas tengan acceso a la bicicleta, como las personas mayores o con movilidad reducida que antes eran incapaces de recorrer trayectos en bicicleta, ahora lo pueden hacer.
Incluso, los usuarios ya habituados al bicicleta convencional, han encontrado en la eléctrica una aliada ante pendientes pronunciadas que son muy difíciles de recorrer o simplemente como ayuda después de largas rutas turísticas.
Otra de las grandes cualidades de la bicicleta plegable eléctrica es su bajo consumo en combustible, aparte de que es un medio de transporte no contaminante porque no emite CO2, su consumo de electricidad es muy bajo y la elevada autonomía de sus baterías hacen que sea un vehículo idóneo para todo tipo de trayectos. Aunque es aconsejable, en caso de tener previsto recorrer largas distancias, ir equipado con varias baterías de repuesto para cualquier tipo de imprevisto.
La bicicleta eléctrica es mucho más económica que otros vehículos eléctricos como el automóvil que son más caros y con un uso más complicado por la falta de infraestructura para repostar.
Por otra parte, la nueva bicicleta plegable eléctrica tiene la capacidad de plegado, es decir, de desmontarse hasta ocupar el mínimo espacio posible.
Esta acción de plegado se realiza rápidamente en casi todos los modelos, máximo 30 segundos, y de forma sencilla para que el usuario no ponga en riesgo los componentes de la bicicleta.
Esta capacidad consigue que sea perfecta para combinar su uso con el transporte público, sin necesidad de que quite el lugar de un pasajero, así como que se pueda guardar fácilmente en el maletero de un coche para realizar actividades en bicicleta en áreas más alejadas o irnos de vacaciones con ella.
También, posibilita su traslado en el ascensor y su almacenaje en un armario, lo que resulta más cómodo para el usuario de las grandes ciudades.
Sobre la legislación para circular con una bicicleta plegable eléctrica, en España no se necesita de carnet de conducir ni seguro, por lo que es como una bicicleta tradicional, aunque ha de cumplir una serie de requisitos:
- Contar con un motor que no supere los 250W de potencia.
- Velocidad máxima de 25 Km/h.
- No debe pesar más de 40 Kg.
Características Técnicas de nuestras bicicletas eléctricas plegables

Todas estas ventajas son las que han conseguido que la bicicleta plegable eléctrica sea la preferida para su uso urbano.