¿Cómo afecta la nueva normativa que regula su uso?

Los vehículos de movilidad personal (VMP), como es el patinete eléctrico, son una realidad en la movilidad urbana. Basta con mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta de que en los últimos años ha tomado especial relevancia su presencia. Constituyen un medio alternativo de movilidad y, entre sus múltiples ventajas, destaca principalmente que se trata de un medio de transporte respetuoso con el medio ambiente.

Su proliferación, a su vez, también está contribuyendo a aumentar el porcentaje de accidentes viales, entre ellos los de trabajo in itinere, en los cuales se encuentra involucrado el patinete eléctrico; ya sea de forma directa, cuando afecta a la persona que lo conduce; como indirecta, al atropellar a un peatón.

Con la entrada en vigor el 2 de enero de 2021 del Real Decreto 970/2020, de 10 de noviembre, los vehículos de movilidad personal (patinetes y monociclos eléctricos) pasan a ser definidos formalmente como vehículos en el Reglamento General de Circulación. Esto conlleva derechos y también obligaciones para el usuario, como es la prohibición de usar el móvil, auriculares, así como no poder conducir bajo los efectos de las drogas y el alcohol.

¿Qué se considera un vehículo de movilidad personal?

La normativa lo define como «todo vehículo de una o más ruedas dotado de una única plaza y propulsado exclusivamente por motores eléctricos que pueden proporcionar al vehículo una velocidad máxima por diseño comprendida entre 6 y 25 km/h». Únicamente pueden estar equipados con un asiento o sillín si están dotados de sistema de autoequilibrado. Como su nombre indica, son para uso personal, no pudiendo ir otra persona montada en él.

Según la normativa de los VMP:
  • Tendrán prohibida su circulación por las aceras y por las zonas peatonales. También “se prohíbe circular por travesías, vías interurbanas y autopistas y autovías que transcurren dentro de poblado con vehículos de movilidad personal. Asimismo, queda prohibida la circulación de estos vehículos en túneles urbanos”.
  • Deberán poseer Certificado para la Circulación y manual de características del vehículo. El certificado de circulación será exigible a los 2 años de la publicación del Manual de Características de los VMP.

El incumplimiento de esta norma puede llevar a la correspondiente sanción económica, llegando a producirse incluso la retirada del vehículo.

Si bien es cierto que esta nueva regulación, en cuanto a la aplicación de las normas de circulación a los VPM similares al resto de vehículos para conseguir mejorar seguridad vial, ha conllevado un paso hacia adelante, también lo es que hay otros muchos aspectos que no se han definido; como la edad mínima del usuario; la necesidad de llevar cascos u otros elementos de protección; o la obligatoriedad de tener contratado un seguro.

Para evitar sufrir un accidente mientras conducimos un VPM, como es el patinete eléctrico, es de vital importancia además de cumplir con la normativa tener en cuenta las siguientes recomendaciones que nos ayudaran a realizar una conducción segura del patinete minimizando al máximo el riesgo de poder sufrir uno.

  • Utilizar el casco, aunque no sea obligatorio, es totalmente recomendable con la finalidad de evitar lesiones en la cabeza en el caso de choque o caída.
  • Valorar el uso de otras protecciones, como son las rodilleras, coderas y guantes.
  • Recordar que un patinete es menos visible que un coche y, además, apenas hace ruido. Por ello, es recomendable llevar chaleco reflectante, especialmente si te mueves en horas con poca luz como al amanecer o al atardecer o por una zona de poca visibilidad. De esta forma, facilitarás ser visible tanto para otros vehículos como para peatones.
  • Evitar conducir por zonas mal iluminadas y, si debes hacerlo, utilizar por ejemplo un foco frontal que ilumine el trayecto.
  • Circular a la velocidad adecuada y permitida.
  • Tener siempre presente por qué zona es posible moverse con el patinete y quién tiene preferencia. Respetar a los peatones, ya que la prioridad siempre es de ellos; y no olvidar que un patinete es menos visible que un coche y además apenas hace ruido. Respectar al resto de vehículos, pues aun teniendo preferencia, hay que evitar situaciones peligrosas.
  • No perder de vista el asfalto, prestar atención a las irregularidades de la vía, evitar baches y tener cuidado con los bordillos y las bandas reductoras de velocidad.
  • Planificar la ruta, para asegurarse de circular únicamente por lugares autorizados.
  • Circular preferentemente por el carril bici o carriles autorizados.
  • Señalizar las maniobras a realizar, principalmente los giros a derecha o izquierda.
  • Estacionar el patinete de forma adecuada buscando algún punto de aparcamiento reservado para tal fin.
  • Evitar exponer al patinete a temperaturas extremas ya que podrías tener problemas con la batería y mantenerlo siempre en buen estado prestando especial atención a las ruedas.
  • Recordar seguir la correspondiente normativa específica que exista en el municipio o ciudad.
En invierno:
    • Usar ropa de abrigo que no impida la movilidad y guantes que permitan agarrarse bien al patinete.
    • En zonas muy frías, tener cuidado con las placas de hielo, evitándolas todo lo posible.
Si llueve, evitar utilizar el patinete y, en el caso de no poder prescindir de él, hacerlo de forma segura:
    • Circular más despacio de lo habitual.
    • Aumentar la distancia de seguridad.
    • Tener especial cuidado al pasar por zonas que resbalen (como alcantarillas o pasos de cebra).

Aunque los patinetes no necesitan autorización administrativa para conducirlos ni seguro obligatorio, es recomendable tener uno para estar cubierto ante un posible imprevisto.

El patinete eléctrico contribuye a la salud del planeta. Recuerda que si sigues las normas y las recomendaciones señaladas, ganarás tú y ganaremos todos.